Me estabas estancando.
Detrás del cristal de tus cansados lentes se encontraban tus negros ojos
y en los astros de ellos, me pude ver.
Encontré ahí, una canción de lava
y me ayudaste a terminarla, porque quizá
yo era la que había comenzado la melodía
o al menos eso quería creer
Y en mis pensamientos, no entendía
porque llegabas y te ibas.
Yo estaba de duelo, de ratón.
Escribiendo porque pasé de la rosa a la guitarra
y tal vez eso me perturbaba.
Se que estoy conjugando mal.
Que estoy jugando con el cuadro que no debería pintar
y seguramente, ni siquiera comenzar.
Porque estás explosando en mi mente,
en mi boca, en mi suerte.
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