Eres el veneno, inmortal, de mi cuerpo.
¿De lo normal o lo extraño?
da igual,
lo eres.
Así de simple, sin complejos.
Obstaculizas la verdad
¿O la mentira?
Me salió bien la jugada,
aun que por pactar en secreto, cometimos un error.
Me da igual, si los demás
entienden o no este poema,
solo quiero que sepas, que no me arrepiento de esta jugarreta.
Y sí, debo estar loca para pensarte tanto.
Para escribir sobre ti.
Acabaste con mis sueños,
arrojamos la llave.
Te convertiste en algo,
cualquier cosa, pero te convertiste.
Déjame sola,
pero quédate,
quédate y no te vayas.
Por mi, tomaste el camino equivocado,
le fallamos al mundo, a la religión, a lo correcto.
Te fallé, me fallaste.
Somos errores, malditos errores.

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