martes, 24 de julio de 2012

Error.

Eres el veneno, inmortal, de mi cuerpo.
¿De lo normal o lo extraño?
                                     da igual, 
lo eres.
Así de simple, sin complejos. 


Obstaculizas la verdad
                                ¿O la mentira?
Me salió bien la jugada,
aun que por pactar en secreto, cometimos un error.

Me da igual, si los demás
entienden o no este poema,
solo quiero que sepas, que no me arrepiento de esta jugarreta.

Y sí, debo estar loca para pensarte tanto.
Para escribir sobre ti.

Acabaste con mis sueños,
arrojamos la llave.
Te convertiste en algo,
cualquier cosa, pero te convertiste.

Déjame sola,
pero quédate,
quédate y no te vayas. 

Por mi, tomaste el camino equivocado,
le fallamos al mundo, a la religión, a lo correcto.
Te fallé, me fallaste.
Somos errores, malditos errores.






sábado, 7 de julio de 2012

Sonrisa.

Tenías una mano en el volante y con la otra atendías el cigarro. Al lado el rey dormía. Las ruedas giraban al compás de mi mente. Hacía atrás, iban quedando historias, hacia los lados estaba nuestro presente y hacia el frente, nuestro futuro, el camino que queda por recorrer. Te detuviste en una bomba de bencina, te bajaste y volviste con dos chocolates. Me obsequiaste uno a mi y el otro a la pequeña que sonreía. Yo no decía nada, solo observaba con detalle tus movimientos e intentaba penetrar en la frágil historia de tu vida, la acongojada historia de tu vida. Me miraste y yo fingí una sonrisa, más, el llanto escapó en silencio, mientras tu, también fingías y déjame decir que la sonrisa, te sale demasiado natural ¿Costumbre? ¡Púes bien! ¡Juguemos a fingir!