martes, 26 de marzo de 2013

Caos

No puedo parar de ser,
demasiada carga en tan poco tiempo.
Soy la guitarra, hija de un piano y de cuerdas vocales,
que hoy, no llevan la misma armonía de siempre.
Yo, solo dudo y cuando dudo, caigo.
                                     ¿O estoy segura?
Soy una mentira por excelencia.

Sí, escribo de mi, de mi, de mi
de ti, de ti, de ti
de ellos, de ellos y de ellos.
No me importa lo demás, esa es la realidad.
Y mentiría una vez más,
si te dijera que las letras que nacen de mi
son algo irreal.
                              Irreal, suena poco prudente.

Es más, estoy enloqueciendo
                                  ¿O ya estoy loca?
No puedo centrar, no puedo dejar de llorar
no puedo no ser real, no puedo dejar de ser tangible.
Y me contradigo...
Y lloro, y río.

El frío me choca todas las mañanas,
la gente me hace sentir mal y también,
me hace amar lo que hago.
Presumiendo, lo desquiciada que estoy,
lo incomprensible que estoy,
no puedo dejar de ser.
                             


sábado, 16 de marzo de 2013

Bitácora 1.

Bitácora espacial.
De los planetas más grandes, dónde el consumismo hace reinado y el confort hace falta, como un viejo cascarrabias huí. El amor retumbaba en mi teléfono y pedía una respuesta, yo me negaba. Contesté después de estar a un segundo de abordar una nave en dirección a mi estrella, me pidió que volviera, que cruzara esa pasarela verde musgo, amplia y antigua para que estableciéramos una conversación. ¡Nada de eso! no más oraciones interminables, caras detestables y diferencias que nos llevan al odio. Piensa mal de mi y yo también. Caminamos por aquel piso limpio, reluciente y horrorosamente blanco, en busca de ese objeto no espacial, muy humano, llamado "polerón", mientras yo, odiaba todo. Todo.
 Después de todo, me rendí y el día no estuvo tan mal.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Eres.

Eres un estupendo cuadro de mañas, una historia infinita.
Una perla de ironía, algo así como un niño malcriado,
fuente de energía y pocas veces un problema.
Un insecto de noche, un piano grave,
un porro mañanero, sangre morada y envenenada.
Eres eso que odio, ese deseo que a veces quiero muerto,
eres eso que amo, ese deseo que quiero permanente.
Moriría, una vez y mil más, viviría también.
Eres la razón de una canción, una nota alegre,
una nota que se perdió.
Un tema sin concretar, aquella saliva sin escupir,
una pesadilla, un sueño.
Eres un antagonista, después de ser un protagonista.
Eres, un pensamiento constante, una sonrisa perfecta,
un burdo vestido, una soez mascara.
Y generalmente, eres.
Solo eres.