Es difícil ser la segunda, jamás primera.Por delante otra.
Por delante otro.
Insignificante, arrogante, ignorante.
Estúpida, pequeña, menuda.
Y sonreír. Sonreír por si acaso.
¿Y si le hago caso a la brisa?
Mírala, tan perfecta.
Míralo, tan perfecto.
La gente que los rodea, entre risas y palabras los alagan.
Y la segunda, aquí...
Tan... Tan segunda.
A la segunda le gustaría ser la impresión.
El pensamiento, lo ideal, lo concreto.
Le gustaría aprender a tener ganas.
Ganas de vivir.
Entre constelaciones se estimula.
Entre naves, estrellas y galaxias.
Vuela.
Desearía estar en calma.
Poder dejar que el pensamiento fluya,
sin que el nudo en la garganta y la marejada de los ojos aparezca.
Ojalá la segunda tome su equipaje.