miércoles, 9 de mayo de 2012

Infancia.

 La imagen permanente de aquella singular niña con la sonrisa plasmada en su rostro, esa pintura, ese cuadro... Esa donde alza las manos hacia el cielo, que de pronto calla, que a momentos grita. Que se esconde de si misma, que, a ratos, en el silencio de la soledad ocurren misterios contribuidos a su introversión. En ocaciones, le coquetea al viento y besa el espejo, manchando de rojo el reflejo de la edad, de la finura de los años. Esa donde sin necesidad de saber leer, leía historias para pequeños amigos. Esa donde siempre escribe, estúpidas historias, que en aquella época, eran importantes... Esa imagen, esa imagen es mi imagen de hace algún tiempo. Antonella, cuida estas cintas de película, atesoralas, por que ahora son tuyas y quizás, mañana, de otra.